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Razones para apostar por las cortinas venecianas

En fecha 21/August/2018

Las cortinas venecianas son unas de las opciones más demandadas para casas y centros de trabajo. Al igual que hicimos en su momento con las mamparas de oficina en Asturias, vemos en este post cuáles son sus ventajas y prestaciones.

En cuanto a las cortinas, las venecianas son unas de las opciones más demandadas en el caso de los centros de trabajo. Al igual que hacemos con las mamparas de oficina en Asturias, veremos cuál es la que encaja mejor con los gustos y necesidades de cada cliente.

Las cortinas venecianas aportan un plus de elegancia a las estancias independientemente del material con el que estén fabricadas. Son de gran ayuda a la hora de aislar del frío y el calor, además de permitir regular la entrada de luz y la visibilidad. Este tipo de cortinas se pueden elaborar con tres materiales distintos: madera, aluminio o PVC. Por descontado, cada opción tiene sus ventajas y desventajas. Vamos a verlas una a una:

- Cortinas venecianas de madera: toleran muy bien la luz y el calor, pero son menos resistentes a la humedad. Son ideales para espacios clásicos al transmitir calidez y cercanía.

- Cortinas venecianas de aluminio: se adaptan mejor a la humedad y a las altas temperaturas. En Muebles Directo te recordamos que estas son las más flexibles. Esto quiere decir que por ejemplo se pueden doblar para ponerlas mirando hacia el exterior sin tener que mover toda la cortina. El estilo de las cortinas de aluminio es algo más moderno que las de madera. Por eso, encajan mejor en ambientes minimalistas. Otro de sus puntos fuertes es que son más sencillas de limpiar que las de madera.  

- Cortinas venecianas de PVC: este material resiste mucho mejor a la humedad, pero no tanto a las altas temperaturas. Las cortinas venecianas de PVC están especialmente indicadas para instalar en ambientes húmedos como el cuarto de baño o la cocina.

En cuanto al color, en el caso de las persianas venecianas de aluminio, hay algunas teorías al respecto. Por ejemplo,  hay voces que mantienen que el rojo supone una inyección extra de fuerza y energía y que el naranja ayuda a aumentar la creatividad. Por su parte, el azul crea una sensación de calma, tranquilidad y confianza y el blanco consigue que la mente se relaje. Lógicamente, la elección también dependerá de la decoración de la oficina o de los colores corporativos de la empresa.